En plena época de las Cruzadas, Francisco viajó a Egipto con el deseo de promover la paz y anunciar el Evangelio. Allí logró entrevistarse con el sultán musulmán Al-Malik al-Kamil.
A pesar de las diferencias religiosas, ambos mantuvieron un diálogo respetuoso y cordial. Este encuentro es considerado uno de los ejemplos más importantes de diálogo entre culturas y religiones en la Edad Media.