San Francisco de Asís nació en la ciudad de Asís alrededor del año 1181 o 1182. Era hijo de un rico comerciante de telas y creció en un ambiente acomodado. Durante su juventud disfrutó de las fiestas, la música y la compañía de sus amigos, siendo conocido por su carácter alegre y generoso.
Como muchos jóvenes de su época, soñaba con convertirse en caballero y alcanzar fama y prestigio. Sin embargo, detrás de esos sueños comenzó a surgir en él una inquietud interior que, con el tiempo, lo llevaría a descubrir una vocación muy diferente.